PENSAMIENTO Y MOVIMIENTO:
Están estrechamente ligados. El movimiento potencializa el pensamiento y el aprendizaje.

LIBRE ELECCIÓN:
El aprendizaje y el bienestar mejoran cuando los niños pueden elegir y sienten que tienen control sobre sus vidas. Se desarrolla la independencia, la voluntad y la responsabilidad.

INTERÉS:
El niño aprende mejor cuando está interesado en lo que está aprendiendo. Ayuda a la comprensión y la concentración.

RECOMPENSA INTERNA:
El descubrimiento del error y la sensación de logro son internos. Contribuye a la autoestima, al sentido de responsabilidad y al pensamiento crítico.

APRENDIZAJE COLABORATIVO:
El aprendizaje se potencia con el ejercicio de enseñarles a otros. Promueve el respeto, la tolerancia y la solidaridad.

APRENDIENDO DENTRO DEL CONTEXTO:
El aprendizaje situado en contexto significativo es más profundo y rico que el aprendizaje en un contexto abstracto.

INTERACCIÓN GUÍA-ALUMNO:
El guía (maestro) observa y acompaña, posibilita al niño actuar y pensar por sí mismo, ayudándolo a desarrollar confianza y disciplina interior.

ORDEN EN EL AMBIENTE Y EN LA MENTE:
El orden externo y la secuencia en el uso de materiales son benéficos para el orden interno del niño. Promueve la claridad de pensamiento y la concentración.

APRENDIZAJE HOLÍSTICO

El enfoque holístico se caracteriza por ser una visión integral de la educación y su propósito es el desarrollo humano.

Algunas de las bases de las cuales parte este enfoque son:

  • El ser humano posee una capacidad ilimitada para aprender.
  • El aprendizaje es un proceso vivencial.
  • Se reconocen múltiples caminos para obtener el conocimiento.
  • Guía y alumno están en el proceso de aprender.
  • El aprendizaje sólo puede tener lugar en un ambiente de libertad.
  • Se educa para una ciudadanía global y con respeto a la diversidad.
  • Se promueve una educación ecológica y sustentable.

El aprendizaje Montessori parte de un enfoque holístico el cual contempla seis planos de desarrollo importantes e inseparables:
Cognitivo, Social, Emocional, Físico, Estético, Espiritual.

El uso de experiencias reales, materiales tangibles y otras fuentes de aprendizaje concreto promueve el amor por aprender y despiertan la curiosidad e imaginación.
En el enfoque Montessori, en lugar de la memorización de información, se promueve la reflexión y el pensamiento crítico, lo que propicia el óptimo desarrollo de la inteligencia.

En el plano social, al experimentar la colaboración en vez de la competencia, los niños se sienten conectados con sus compañeros llevándolos a alcanzar un nivel óptimo de desarrollo emocional.

METODOLOGÍA DE TRABAJO

Los días de trabajo no se dividen en períodos fijos para cada materia, sino que los maestros (Guías) imparten sus lecciones individualmente o en pequeños grupos, según se requiera; los alumnos trabajan a su propio ritmo para cumplir la tarea asignada, al tiempo que los maestros guían y dan seguimiento al avance, manteniendo un alto nivel de desempeño.

El objetivo es crear en los estudiantes la continua inquietud de realizar su propia investigación, experimentar un proceso de análisis y obtener sus propias conclusiones; está directamente relacionado con el sentido del éxito y la experiencia de ser personas independientes. Los alumnos desarrollan la capacidad de buscar metas cada vez mayores y el orgullo de alcanzar nuevos niveles de conocimiento.

12 PUNTOS DEL MÉTODO

1. Está basado en años de paciente observación de la naturaleza del niño por parte de un gran pedagogo como lo fue la Dra. María Montessori.

2. Ha demostrado tener una aplicación universal, sin importar raza, nacionalidad, rango social, tipo de civilización. Ninguno de estos factores impide su aplicación exitosa.

3. Ha revelado al niño pequeño como un amante del trabajo intelectual elegido espontáneamente y llevado a cabo con una profunda alegría.

4. Se fundamenta en la necesidad imperiosa del niño de aprender haciendo. En cada etapa del crecimiento mental del niño se proporcionan ocupaciones correspondientes a la misma, gracias a las cuales desarrolla sus facultades.

5. Si bien ofrece al niño un máximo de espontaneidad, lo capacita para que alcance el mismo nivel de logro escolar o incluso uno superior que bajo otros sistemas tradicionales.

6. El niño aprende a respetarse a sí mismo, a los demás y al entorno, de tal manera que la disciplina tiene su origen dentro del niño sin la necesidad de premios y castigos.

7. Toma como base un profundo respeto por la personalidad del niño para que se desarrolle en un ambiente de libertad con límites.

8. Permite al maestro tratar con cada niño individualmente en cada materia y así lo guía de acuerdo con sus necesidades individuales.

9. Cada niño trabaja a su propio ritmo, lo cual permite que cada niño avance de acuerdo con sus habilidades, se concentre en lo que requiere sin interferir en el trabajo de los demás.

10. El ambiente del salón de clases fomenta la ayuda mutua, la cual es dada con alegría y recibida gustosamente entre los niños. Se fomenta la colaboración y no así la competencia.

11. El niño trabaja partiendo de su libre elección y de acuerdo a su etapa de desarrollo, lo que permite que disfrute su trabajo diario e interiorice el aprendizaje.

12. Finalmente, el método Montessori desarrolla la totalidad de la personalidad, no sólo sus facultades intelectuales sino también sus poderes de deliberación, iniciativa y elección independiente, junto con sus complementos emocionales. Al vivir como un miembro libre y responsable de una comunidad social real, el niño se adiestra en esas cualidades sociales fundamentales que constituyen la base para la buena ciudadanía.